CROQUIS DEL COMBATE DE EL CHURO, LUGAR DONDE FUE APRESADO EL CHE GUEVARA

croquis selladoLa imagen que se adjunta a esta nota titula: CROQUIS DEL COMBATE DE CHURO 8 DE OCTUBRE.

Fue elaborado por uno de los actores militares de ese día.

Obsérvese el gráfico que describe la ubicación en el terreno de las tropas militares, de los tres grupos de guerrilleros en que se dividieron sus 17 componentes y también la relación nominal de los soldados fallecidos.

Se observa la dirección de rastrillaje que tuvo el tercer pelotón de la Compañía “B”, iniciando su rastrillaje de la quebrada La Tusca a las 10:30 AM hasta su confluencia con la del Churo y luego esta última y desde la parte más baja a partir de  la una de la tarde, hasta las 15:00 aproximadamente. En que el Tercer Pelotón solicita su relevo.

En el mismo croquis y citando al autor del libro  “La Guerrilla Inmolada” (general Gary Prado Salmón quien, en el grado de capitán comandó esta operación), dice: “Son enviados más abajo de la afluencia de las quebradas”, refiriéndose a Pablito, Morogoro, Chapaco y Eustaquio.

Da a entender que cuando a Hs. 10:30  se inicia el rastrillaje  simultáneo de las quebradas El Churo y La Tusca, esos cuatro guerrilleros se encontraban fuera del área de acción de la Compañía “B”.  Eso nos da a entender el autor de “La guerrilla inmolada”.

Sin embargo, el Che, en su diario de campaña correspondiente al 7 de octubre  (su última anotación), indica que a hrs. 02 de la mañana (ya del 8 de octubre), todos ellos llegaron al interior de la quebrada de El Churo y descansaron “por lo inútil de  seguir avanzando”.  Tres horas más tarde, el campesino Pedro Peña bajó a esta quebrada a regar sus sembradíos (cuya ubicación se observa en el croquis) y desde ese punto vio a “17 guerrilleros durmiendo” como se lee en el informe que  pasado el combate, el propio capitán Gary Prado elevó a la superioridad.

Esto quiere decir que el grupo de los cuatro: Pablito. Morogoro, Chapaco y Eustaquio,  no se encontraban fuera del radio de acción de la Compañía “B”, sino, dentro y se desprendieron del grupo del Che posiblemente entre las 10:30 de la mañana y una de la tarde, período en que se desarrolló el primer rastrillaje de ambas quebradas antes dichas: El  Churo y La Tusca.

El campesino Pedro Peña, al ver a los “17 guerrilleros durmiendo”, inmediatamente se retiró del lugar y se dirigió al pueblito de La Higuera donde vivaqueaban dos pelotones y le dio parte de lo observado, al subteniente Carlos Pérez, quien el acto, por su radio dio parte de esta novedad al capitán Prado.

Desde el momento en que Prado recibe la novedad – hrs. 06:00 – hasta que dispone el primer rastrillaje – hrs. 10:30 – han transcurrido cuatro horas y media; es decir tuvo cuatro horas y media para pedir refuerzos y poder con ellos, cercar los 300 metros de extensión de la quebrada del Churo; existían unidades que patrullaban por las cercanías; pero no lo hizo y este error  táctico permitió que de los 17 guerrilleros, primero huyeran de la quebrada cuatro y en horas de la noche del 8 de octubre, otros seis.  Estos últimos seis huyeron porque al capitán Prado se le ocurrió retirar a sus tropas del Churo, a las seis de la tarde, según él, por temor a que los soldados se tirotearan entre sí.  ¡Craso error!!!  Este oficial debió ser sometido ante un tribunal militar para su enjuiciamiento, por cuanto, además de facilitar la huida de los guerrilleros, varios días más tarde, este mismo grupo (conformado por Pombo, Darío, Ñato, Benigno, urbano e Inti),  dieron de baja a dos soldados de la misma compañía de Prado.

Es más: Prado, antes que el campesino Pedro Peña confirmara la presencia de 17 guerrilleros en el interior de la quebrada de El Churo, sabía anteladamente sobre este real efectivo, pues, lo habían confirmado los dos últimos desertores capturados días antes del 8 de octubre: Camba y León.

El autor del croquis, en su relato literal informa que antes de tomar contacto de fuego y vista con el cubano Antonio y otros, el Che ya estaba tratando de huir hacia la quebrada de La Tusca y en esas circunstancias fue capturado por los soldados  Alfredo Romero, Tomás Choque, Balboa y Aliaga.

En este combate, el tercer pelotón  sufrió la muerte  del soldado Sabino Cossío y tres soldados heridos: Valentín Quispe, Julio Paco y Miguel Taboada. De los guerrilleros fueron capturados vivos: el Che y Willy; los muertos: Antonio y Arturo; heridos: Pacho, Chino y Aniceto; éste último fue herido en horas de la mañana por el pelotón del subteniente Pérez.

Conviene aclarar que Aniceto fue herido en la cabeza cuando con Ñato intentaban reemplazar en la posición, a Urbano y Pombo, a quienes el Che los mandó a llamar con los primeros con el objeto de huir con ellos, de la quebrada y en ese ínterin, Aniceto fue herido y permaneció en ese estado hasta el día siguiente en que fue eliminado en la escuelita de La Higuera, junto al Chino y Pacho.

Entonces, se deduce que el Che tenía la intención de abandonar al grueso de sus hombres, al decidirse a llamar a dos de ellos (Urbano y Pombo), para huir con ellos más Willy, de la quebrada donde se combatía,

Mayores datos sobre este combate se encuentran  ampliamente detallados en el libro titulado: “La campaña militar contra la guerrilla del Che Guevara”. Sigue leyendo

JULIO DAGNINO PACHECO EL ENLACE PERUANO.

Julio Dagnino Pacheco: De nacionalidad peruana, nombrado en el diario del Che con el alias de Sánchez, apodado también como Pedro, Sebastián, Luis Oliver, Gabriel, Juan, Martha Rosa y Felipe. Posiblemente desde antes de la llegada del Che a Bolivia, venía recolectando en la ciudad de La Paz, armamento para la guerrilla peruana. Su jefe inmediato era Juan Pablo Chang Navarro, alias el Chino, quien se presentó en Ñancahuazu donde fue convencido por el Che para que luchara primero en Bolivia a modo de entrenamiento, para después replicarlo en el Perú. Con esta decisión, el Chino retornó al Peru y poco después se incorporó definitivamente a la guerrilla boliviana y su enlace “Sánchez”, pasó a prestar sus servicios para esta causa.

En abril de 1963 viajó al Chapare y Guayaramerín acompañado de varios cubanos. En julio del mismo año se trasladó a Reyes, posteriormente a Ayacucho (Perú), con el objeto de hacer un reconocimiento de las condiciones ambientales para abrir posibles frentes guerrilleros. En diciembre de 1966 se trasladó junto a Tania a Ñancahuazú donde recibió la misión de permanecer en La Paz como Encargado de Transportes y principal suministrador de dineros enviados de Cuba. Utilizó doce domicilios para almacenar equipo de campaña, armamento, radios, etc. Recibió entrenamiento en labores de espionaje, sabotaje y seguimiento; Tania fue uno de sus instructores. Trabajó a órdenes de Rodolfo Saldaña haciendole entrega de distintas sumas de dinero. Informó que una primera partida de 20 mil dólares le hizo entrega en la “Plaza del Periodista” de la ciudad de La Paz

Integró la guerrilla rural del Perú y finalmente fue detenido en marzo de 1968 con 30 mil dólares en su poder. No se conocen datos sobre las circunstancias y menos cómo el servicio de inteligencia del Estado, se informó para proceder a su captura. Declaró que tenía guardado en la casa de un miembro del PCB, otra partida de dinero y que para recogerlo, debía hacerle entrega a su poseedor, de cierto objeto como señal de autenticidad de la persona receptora de la caja donde se guardaba el dinero. El custiodo era un miembro del PCB quien desconocía su contenido.

Delató a los principales componentes de la red urbana, entre ellos a Rodolfo Saldaña, Humberto Vásquez, Roberto Moreira, Luis Saldaña, Mario Monje, Loyola Guzmán, Hugo Bleisnher, Félix Arancibia, Humberto Rhea y Ramiro Reynaga.

Según el escritor Humberto Vázquez Viaña, hermano del guerrillero Jorge (alias el Loro), Rodolfo Saldaña fue el jefe de la red urbana de la guerrilla y que eludió sus responsabilidades como tal, sin embargo, ante los cubanos, se mostró como uno de los más fieles integrantes de la red. Cuando fue canjeado por los rehenes norteamericanos, viajó a Cuba donde permaneció hasta el día de su muerte.

En la fotografia que se expone de Rodolfo Saldaña, advertirá el lector que la autoridad militar correspondiente, con su puño y letra indica que fue canjeado por los rehenes norteamericanos capturados por los guerrilleros de Teoponte, el año 1970.

“Sánchez”, tiempo después, fue dejado en libertad y retornó a su país. Fue él, uno de los raros miembros de la red urbana que puso todo su empeño para cumplir con sus responsabilidades, pero que no pudieron cumplir porque no existía la manera de tomar contacto con la guerrilla porque todos los caminos de ingreso se encontraban bloqueados y aún cuando no lo estuvieran, la guerrilla deambulaba por ese inmenso territorio sin medios de comunicación inalámbricos para conectarse cuando menos con algún miembro de la red urbana.dinero para la guerrillaJulio Dagnino PachecoRodolfo Saldaña alias Saul

CONTACTO DE TANIA CON CIRO BUSTOS

Plan de contacto con tania 1Plan de contacto con tania 2

(Extracto del libro: “La Campaña Militar contra el Che Guevara”; se publicará en el mes de febrero de 2013)

Recordemos que el Che, el 1ro. De enero de 1967, misionó a Tania a la Argentina, a objeto de tomar contacto con algunas personas (Jozami, Gelman y Stamponi), a quienes los había conocido en Cuba. Esperaba que éstos arribaran al campamento de Ñancahuazú a objeto de realizar coordinaciones para la apertura de un frente guerrillero en la Argentina y también para engrosar sus filas con elementos provenientes de ese país.

Otro de esos contactos fue Ciro Bustos, quien, a principios de loss años 60, se había graduado de Oficial, con la mención de “Oficial de Inteligencia”, en los campos de entrenamiento cubanos. Para entablar conversación con él, Tania recibió instrucciones por escrito y que se las puede leer en las tres hojas escaneadas que se adjuntan como prueba.

LA MUERTE DE “ALEJANDRO” (Restituto José Cabrera ´Flores)

Tres días antes de su muerte logró huir de la emboscada de Vado del Yeso.(Extracto del libro próximo a publicarse: LA CAMPAÑA MILITAR CONTRA EL CHE GUEVARA)

Como se recordará, la orden que recibió el teniente Arturo Doria Medina que fungía de Comandante de la Compañía Toledo, fue la de progresar por Río Ñancahuazú; pero, por alguna razón prefirió rastrillar por su afluente el Frías. Mala suerte para el peruano Alejandro que en su huida de la emboscada de Vado del Yeso, tomó esta dirección y avanzaba en dirección contraria al encuentro del Toledo, después de haber marchado 20 kilómetros posiblemente en su propósito de llegar a campamento Oso. Cuando apareció el peruano, los soldados acampaban y algunos se bañaban en el río; éstos últimos lo vieron y alertaron a la unidad. Negro trató de sustraerse de su vista y se mimetizó entre los árboles del cañadón de donde efectuó algunos disparos y en respuesta recibió un intenso fuego; se dejó ver y comenzó a agitar un trapo en señal de rendición; pero, el fuego continuaba y optó por levantar las manos y correr así, para refugiarse de los disparos.

Un testigo presencial, el cabo Villarroel nos relata de esta manera lo sucedido el 3 de septiembre:

” ..A los cinco minutos de marcha tuvimos un combate con los bandoleros guerrilleros donde murió heroicamente el guerrillero Médico Grande, de nacionalidad peruana.  Este hombre murió con varias balas en el cuerpo. Después de trabarnos un duro combate, se rindió con los brazos arriba botando el arma; pero, seguía corriendo río arriba y sin arma.  Mi teniente López me ordenó que lo agarrara y me fui corriendo detrás del guerrillero.

 A los pocos segundos la compañía abrió fuego por segunda vez y al guerrillero se arrodilló con las manos en alto. El soldado Oscar Salinas había bajado al río y le dije: cojudo dispare; entonces el soldado me obedeció y lo hirió en una muñeca. Prácticamente la compañía toda abrió media hora de fuego y no sabía qué hacer, si tenderme o agacharme, de todo me olvidé; estaba decidido a morir. Por segunda vez ordené al soldado que disparara, entonces me respondió: mi cabo, se ha trancado ml fusil; me fui corriendo a quitarle su fusil, el soldado no hizo ninguna resistencia. Extrayendo la vaina trancada y cargando nuevamente le metí dos tiros en el cuello[1].

Aun así, El Negro no expiraba. Otro sargento le disparó una ráfaga que no le alcanzó sus partes vitales, entonces un tercer sargento – sanitario de la compañía – lo remató con un tiro en la cabeza.

Alejandro era el peruano Restituto José Cabrera Flores de profesión cardiólogo. Vestía uniforme verde olivo; llevaba cinturón de lona con dos cargadores de carabina con 16 cartuchos y 5 de 7,65 mm, un encendedor, un cortaúñas, dos zapallos, cuatro limones y fruta de monte. Su cadáver fue evacuado y expuesto al público para luego ser enterrado en secreto en las proximidades del hospital de Chorety, área esta donde fueron enterrados millares de soldados caídos durante la Campaña del Chaco.


[1] Diario de campaña del sargento Francisco Villarroel.

EL CUADERNO VERDE ( Cuaderno de poesías) DEL CHE GUEVARA

Donde se afirma falseando a la verdad, que a Che se le encontró un Cuaderno con 69 poesías.La personalidad y actuación del mítico guerrillero Ernesto Che Guevara es sin duda, motivo de millares de publicaciones en todo el mundo. Una de tantas es su afición a las poesías. Ni duda cabe que el guerrillero tenía un gran potencial para convertirse en un consagrado literato. Su Diario de Campaña es una vasta prueba de su cultura y habilidades como escritor.

En su Diario se pueden leer esbozos de su profunda sensibilidad humana (aparentemente contradictoria en una persona que no dudaba en disparar a matar).

.A la muerte en combate de algunos de sus fieles compañeros cubanos, les dedicó frases poéticas. Es el caso de Rolando, a quien, en los registros en su Diario acerca de lo sucedido el 25 de abril de 1967, le rindió su póstumo homenaje, con esta frase poética que sin embargo no es de su autoría:Tu cadáver pequeño de capitán valiente ha extendido en lo inmenso su metálica forma. El 28 de junio, Tuma, instantes antes de morir, se quitó su reloj y pidió que le entregaran al Che, quien, hondamente conmovido por tan triste pérdida, lo llevaría hasta el dia de su captura por el ejército. Con un exquisito estilo literario, se refirió a él, del siguiente modo:

…Con él se me fue un compañero inseparable de todos los últimos años, de una fidelidad a toda prueba y cuya ausencia siento desde ahora casi como la de un hijo. Al caer pidió que se me entregara el reloj, y como no lo hicieron para atenderlo, se lo quitó y se lo dio a Arturo. Ese gesto revela la voluntad de que fuera entregado al hijo que no conoció, como había hecho yo con los relojes de los compañeros muertos anteriormente. Lo llevaré toda la guerra. Cargamos el cadáver en un animal, y lo llevamos para enterrarlo lejos de allí….

Además de su Diario, el Che escribió otros documentos, entre ellos, su cuaderno de poesías. Es un cuaderno empastado de color verde conocido públicamente como el CUADERNO DE TAPA VERDE que Ud. Señor lector, lo podrá apreciar en este blog, aunque por la resolución del programa no se asemeja al color verde.

Al ya legendario guerrillero se le atribuyen un sin fin de virtudes, entre ellos, el de ser un gran lector. Eso es verdad y conociendo tal hábito de su Comandante, Pombo y Tuma que arribaron a Bolivia tres meses antes que El Che, adquirieron de las librerías de la ciudad de La Paz y de los kioscos de venta de libros usados, unos 400 libros y los llevaron a Ñancahuazú y montaron una biblioteca en Campamento Central.

 El Che, durante su estadía en Bolivia no escribió poesías, pero sí, lo hizo en otras épocas y en otros países. En su CUADERNO DE TAPA VERDE que le fuera capturado junto a otros documentos y algunos libros, además de cuatro relojes que cargaba en su mochila, se encuentran tres poesías transcritas por él, cuya autoría es del poeta Rubén Darío..

Lo que me llamó profundamente la atención – por la dimensión de su mentira o su equivocación – es lo publicado por la Editorial Planeta y el señor Seix Barral, quienes en el libro: EL CUADERNO VERDE DEL CHE; afirman y remitiéndose a lo que habría investigado un tal Paco Ignacio Taibo II, que El Che y estando en Bolivia, transcribió nada menos que 69 poesías.

Desmiento categóricamente que El Che hubiera transcrito semejante cantidad de poesías, porque el que escribe estas líneas y por su condición de militar, por un tiempo tuvo libre acceso a toda la documentación de la campaña de Ñancahuazú guardada en todos los archivos de las FF.AA. Tan privilegiado y quizás único acceso que persona alguna tuvo y tendrá para leer, releer, transcribir o escanear esa valiosísima documentación, le permitió escribir un libro referido a esta campaña. Entre medio de esa documentación, tuvo en sus manos el CUADERNO DE TAPA VERDE de unas cincuenta páginas vacías, excepto diez páginas llenadas con las tres poesías que hice mención.

Otra prueba que en ese Cuaderno no hay más poesías, es que de haberlas, mi persona no hubiese dejado de escanearlas como lo hice con esas tres únicas piezas. La dirección de la página web donde Ud. podrá leer esta vil mentira o equivocación, es:

http://concienciapersonal.blogspot.com/2008/01/cuaderno-de-tapas-verdes.html

Las únicas tres poesías que incluyen este cuaderno, pertenecen al poeta Rubén Darío y son estas:

–   Salutación del Optimista  (transcritas en  4 páginas).

–   Marcha Triunfal  (transcritas en 3 páginas).

–  Letanía de nuestro señor Don Quijote  (transcritas en 4 páginas).

En las fotografías, expongo unicamente la primera página de cada poesía. Sin embargo, los lectores pueden buscar en el internet cada una de esas tres poesías en sus versiones completas y constatarán que cada una abarcara en el tamaño de ese cuadernillo,  entre 3 y 4 páginas.

Me pregunto: ¿Cómo es posible que El Che lograra transcribir nada menos que  69 poesías – algunas de ellas seguramente llenarían más de 3 páginas – en su cuadernillo de 50 páginas que apenas es del tamaño de la mitad de un  papel oficio?

Cábeme aclarar que en los días en que se descubrieron los depósitos guerrilleros (en el mes de agosto de 1967), cuando fueron capturados vivos o muertos algunos guerrilleros  y el día de la captura del Che (8 de octubre), el ejército boliviano levantó un PROLIJO INVENTARIO DE TODO LO QUE HALLÓ en esos depósito, en todas las mochilas  incluída  por supuesto en la del Che y no encontró otros cuadernos con  poesías, A PARTE DE LAS TRES QUE EL CHE TRANSCRIBIÓ EN ESE ÚNICO CUADERNILLO.

En  sucesivas oportunidades volví a revisar el inventario de las FF.AA (el original) comparándolo de paso con los documentos que se guardan en la denominada “caja fuerte” del Archivo Histórico de las FF.AA. y no existe NINGUN OTRO CUADERNO U HOJA SUELTA añadida en  otro archivador DONDE EL CHE HUBIERA PROCEDIDO TAMBIÉN A REGISTRAR OTRAS POESÍAS.

En este artículo, podrán también observar la fotografía de la tapa del cuadernillo verde signada por el ejército con el código OC -8. Debajo dice: CUADERNO VERDE DE NOTAS (POSIBLE SEA DEL “CHE GUEVARA”). Luego dice: CITAS ÑANCAHUAZÚ. La palabra CITAS me llama la atención, porque al Che se le capturó otro cuaderno, cuyo título dice: CITAS; en este cuaderno, El che realizó transcripciones de párrafos de libros de autores socialistas de Europa, incluso incluye un párrafo de un autor boliviano. Tambien tengo en mi poder, fotocopias de todas estas citas.  En todo caso, tampoco en este cuaderno ni en ningún otro más – aparte del cuadernillo de tapa verde –  El Che añade otras poesías.

También podrán ver en esta página y del propio puño y letra del Che, las únicas tres poesías que hago mención. Sus originales las escaneé como si fueran FOTOGRAFIAS; es decir, no como texto. Notarán que en la parte superior de cada poesía registré el número de páginas que abarca cada una de ellas.

Lo propio, podrán ver escaneadas, PARTE DEL INVENTARIO DE LOS LIBROS ENCONTRADOS EN LAS CUEVAS GUERRILLERAS, levantada – en agosto de 1967 – por el Comando de la 4ta. División del Ejército Boliviano. Lo hago público para demostrar con esto, que todo cuando escribió El Che durante su permanencia en Bolivia y todo aquello que consideré de mucha importancia, los escaneé.

Y esto más. La exhaustiva revisión realizada por mi persona  en todos los inventarios de las FF.AA. referidas a la campaña antiguerrillera de 1967, particularmente las efectuadas a partir del año 1984, me permitiò publicar un libro referido a esta campaña (“Ñancahuazú: Apuntes para la historia militar de Bolivia). Después de publicarlo el año 1989, proseguí investigando la misma hasta el día de hoy y jamás, nunca, encontré algún cuaderno de tapa verde atribuida al Che, donde estuvieran transcritas 69 poesías.  De haber existido semejante cantidad de poesías, mi persona, por supuesto que lo hubiera publicado,unos 10 o 12 años antes que el Señor Taibo II.

Y ESTO QUE SIGUE ES VITAL:

Con el propósito de dar credibilidad a su libro, le formulo al señor Paco Ignacio Taebo II, la siguiente interrogante: ¿Por qué  no añadió en ese libro de poesías que publicó, cuando menos  unas cuatro o cinco fotocopias de esas supuestamente  69  TRANSCRIPCIONES ORIGINALES realizadas, según Ignacio Taibo II, por puño y letra Che?

Mi persona, en este artículo, al exponer escaneadas las tres únicas piezas poéticas transcritas por El Che, pretende contundentemente demostrar que ES FALSO, TOTALMENTE FALSO, QUE EL CHE, DURANTE SU PERMANENCIA EN BOLIVIA COMO GUERRILLERO, HUBIERA TRANSCRITO NADA MENOS QUE 69 POESÍAS. .

En su prólogo, Taibo II dice que el año 2002 le entregaron fotocopias de esas 69 poesías.  Al respecto, debo decir a los lectores, que un año antes – 2001 – mi persona volvió a revisar todo el inventario de la documentación de la guerrilla. Ese año, fue la cuarta vez que me di a la tarea de revisar exhaustivamente, hasta los papelitos más insignificantes y todo seguía igual que el inventario original de muchos años antes. Es decir, no encontré las 69 poesías que aifrma Taibo II. Tampoco lo encontré en enero de 2005 cuando fue otra de las veces que busqué y rebusqué más datos sobre todo cuanto escribieron los guerrilleros y las FF.AA.  y …..nada novedoso encontré, todo se mantenía igual: los mismos documentos, en el mismo orden y en perfecta correlación con los inventarios.

LE REITERO AL SEÑOR TAIBO II: Demuestre que El Che transcribió en ese cuaderno o en cualquier otro y mientras estuvo en Bolivia,  esas antes dichas 69 poesias;muéstrelas escaneadas algunas de las transcripciones originales (con la letra del Che). Solo de ese modo creeré que no miente o se equivoca.

OTRA PRUEBA QUE LA CONSIDERO IRREFUTABLE PARA SOSTENER QUE EL CHE NO PODÍA HABER TRANSCRITO TANTAS POESIAS, ES LA SIGUIENTE:

En el inventario levantado por la Cuarta División sobre los títulos de libros encontrados en las cuevas de los campamentos guerrilleros y por otro lado, en las mochilas de los guerrilleros y en la del propio Che Guevara, NO FIGURAN LIBROS DE POESIAS DE DONDE EL CHE HUBIERA PODIDO TRANSCRIBIR TANTAS POESÍAS,  excepto de un sólo libro de este género, perteneciente a una autora boliviana.  A no ser que  El Che, hubiera memorizado antes de venir a Bolivia, semejante cantidad de poesias y decidido luego, transcribirlas en ese cuadernillo de 50 páginas.  ¿Habra podido ser posible esto? además, un cuadernillo de 50 páginas ¿son suficientes como para copiar 69 poesias, habida cuenta que cada poesía como promedio abarca DOS PAGINAS?

De haber El Che transcrito, 69 poesías hubiese requerido contar con un cuaderno del doble de páginas o en su defecto, de dos cuadernos; REITERO: ENTRE INVENTARIO LEVANTADO POR EL EJÉRCITO BOLIVIANO SOBRE LO HALLADO EN LA MOCHILA DEL CHE,  FIGURA UN SOLO CUADERNO DE POESÍAS CONTENIENDO TRES POESÍAS QUE EN TOTAL ABARCAN 10 PÁGINAS. EN NINGUNA OTRA PERTENENCIA GUERRILLERA (Mochilas, depósitos, bolsillos de uniformes, etc. etc.,) existe otro cuaderno de poesías, ni tampoco algún otro documento donde estuviera registrado una u otra poesía suelta o en conjunto.

La figura del Che ha sido explotada de mil maneras y una de ellas es tergiversando la verdad. Ojalá que este no sea el caso del señor Taebo II, pero, si fuera su caso, se equivocó al creer que nadie se daría cuenta de su fraudulenta inclusión de 66 poesias, a las 3 únicas poesías transcritas por El Che, quien,a la sazón, gustaba mucho de las poesías.

Si mintió, posiblemente lo hizo por un afán meramente mercantilista. Su libro  ya se vende en Bolivia (Librería “Los Amigos del Libro”) y tiene un costo de 11 dólares.

TANIA LA GUERRILLERA Y EL PRESIDENTE RENÉ BARRIENTOS

TANIA LA GUERRILLERA Y EL PRESIDENTE RENÉ BARRIENTOS

Una de las facetas del General René Barrientos Ortuño – Presidente de la República – era su inveterado interés por las mujeres. Así lo manifiesta uno de sus ex edecanes.  En la ciudad de La Paz, el General tenía a su disposición “tres casas de seguridad”  para sus placeres sexuales. En diversas circunstancias, el Mandatario elegía a la mujer que le era de su agrado y en seguida le hacía una señal preestablecida  a su edecán de turno, para que éste acordara con su elegida una cita íntima en una de las casas situadas en distintas partes de la ciudad, un de ellas, la calle 3 de Obrajes.

Algunas veces, la dama de turno era introducida en el coche presidencial a la espera de la lllegada del Mandatario para ser fornicada en una de las residencias.

En cierta ocasión, el General fue agasajado por sus padres en su domicilio de Tarata – Cochabamba. Lo que debía ser una fiesta familiar se convirtió en una gran celebración. Acudió mucha gente del pueblo, entre ellos, dos muchachas norteamericanas que trabajaban en la organización denominada Alianza para el Progreso, dependiente de la Embajada de EE.UU.

Extrañamente durante la fiesta, los dos edecanes de turno no recibieron ninguna señal preestablecida proveniente del Capitán General de las FF.AA.,por lo que se sintieron liberados para proceder a conquistar a las gringuitas. Cuando llegó a su fin el agasajo, el Mandatario tomó el volante de su jeep Land Rover y por detrás se encolumnó el de los edecanes, quienes ya se imaginaban verse revolcándose con sus rubias, en una de las casas de seguridad.

Para desazón de ambos oficiales que viajaban besuqueándose con las damas, a medio camino se detuvo el jeep del Mandatario y le ordenó a uno de ellos que las muchachas se trasladaran a su vehículo. Las gringuitas, ni cortas ni perezosas y obsequiándoles a sus fugases galanes sus amplias sonrisas, se despidieron.

Llegaron a Cochabamba y el Mandatario las condujo a una de las casas de seguridad de las que también disponía en esta ciudad. Después de varias horas de relajo sexual con dos mujeres al mismo tiempo, abandonó el lugar y el edecán de servicio que pacientemente aguardaba en la calle, se apresuró en evacuar a las jóvenes a su propio hotel y se despidió en el acto para retornar al puesto del deber.

En otra ocasión, uno de estos edecanes no se encontraba de servicio y decidió asistir con su esposa e hijos al pueblito de Compi, situado muy próximo al lago Titicaca, donde se llevó a cabo un festival de música autóctona. También allí se había dirigido el Presidente de la República. El oficial, luego de saludarlo protocolarmente se dirigió con su familia a sentarse en uno de los extremos del palco oficial. Desde su sitio notó la presencia de una muchacha casi rubia, acompañada de Gonzalo López Muñoz, quien fungía como Jefe de la Dirección Nacional de Información de la Presidencia de la República; amigo personal y de absoluta confianza del Presidente.  Al rato, la muchacha apareció sentada al lado del Presidente y como en anteriores ocasiones, también fue conducida por el propio Barrientos a una de las casas de seguridad. Esto sucedió el año 1966.

En el mes de agosto del año siguiente, dos patrullas de la Cuarta División fueron guiados por dos guerrilleros desertores (Chingolo y Eusebio), hasta los campamentos guerrilleros y en una de las cuevas hallaron abundantes fotografías que habían sido tomadas por Tania. Días más tarde, el Presidente y sus edecanes vieron las fotos y la reconocieron: era Laura Gutiérrez Bauer, la muchacha a quien Barrientos le había sido presentado en el pueblito de Compi por su Director de Información y luego, tenido sexo con ella. Sus edecanes, después de llevarse semejante sorpresa, no hicieron ningún comentario con su Capitán General a quien le guardaban el mayor de los respetos.  Uno de ellos., relata que en ese único encuentro íntimo que Tania tuvo con el Presidente, no cree que hubiese  logrado obtener de la boca de ese amante de turno, alguna información de valía, además que Barrientos, no era de esos que repetía el mismo bocado.

El que no la pasó nada bien, fue Gonzalo López Muñoz, que de inmediato fue tomado preso, acusado de ser parte componente de la red urbana de la guerrilla. López Muñoz era concuñado de la prima de la esposa del guerrillero Guido Peredo Leygue. Fue por esta vía que Tania logró entablar amistad con aquél y obtuvo por su intermedio dos credenciales firmados a nombre de Adolfo Mena González: el primero que lo acreditaba como Enviado Especial de la ONU y el segundo, le autorizaba a circular sin restricciones por el interior del territorio nacional. Mena no era otro que el mismísimo Che.

Hasta el mes de julio de 1966, Tania (Tamara Bunke Bider, de nacionalidad argentina), cumplió la misión específica que le diera El Che en La Habana el año 1964: el de enrolarse con altas autoridades militares y con autoridades del Partido gobernante (MNR); tambien fue advertida de no inmiscuirse con actividades subversivas, es decir, mantener un perfil bajo hasta nueva orden y así se mantuvo. Sin embargo, Tania arribó a la ciudad de La Paz desde el Perú, justo al día siguiente del Golpe Militar del 4 noviembre de 1966 encabezado por el General René Barrientos Ortuño; es decir, que la expectativa del Che de contar en el futuro con una infiltrada en un gobierno (MNR), supuestamente  antiimperialista, ya no fue posible.  Recordemos que hasta antes que este gobierno rompiese sus relaciones diplomáticas con Cuba (por presiones de EE.UU.), las autoridades bolivianas toleraban las actividades clandestinas de los diplomáticos cubanos, como cuando se hicieron de la vista gorda del tránsito encubierto por territorio nacional, de los futuros guerrilleros peruanos y argentinos entrenados en Cuba, quienes utilizaba a Bolivia como puente para dirigirse a sus países guiados por elementos destacados por el Partido Comunista de Bolivia (PCB), a la sazón, cogobernante  nacional.

Contando con este antecedente político reinante en Bolivia, Tania, a su arribo a la capital gubernamental donde esperaba conocer a potenciales aliados para los propósitos guerrilleros del Che Guevara. No fue así. Los  nuevos burócratas de las instituciones estatales eran todos de la ultraderecha. Por consiguiente, su misión se tornó más difícil  y apenas alcanzó para conocer a unos cuantos y posiblemente para lograr su amistad, hasta hubiera tenido que verse obligada a acostarse con uno u otro galán como fue el caso del Presidente de los bolivianos.

Cuando ese mes de julio de 1966,  los cubanos Pombo y Tuma arribaron a La Paz, se percataron que nada se había hecho para organizar la red urbana y a pesar de recibir la orden expresa de no tomar contacto con Tania, tuvieron que recurrir a ella, pues, necesitaban de alguien que los guiara por la ciudad para alquilar casas de seguridad destinadas al almacenamiento de material bélico, equipo adquirido del mercado negro, algunos documentos y a donde también arribarían los futuros combatientes extranjeros.  De este modo, Tania fue virtualmente descongelada de su inactividad  mantenida desde el 5 de noviembre de 1964.

A la postre, Tania fue uno de los factores principales para la prematura derrota de la guerrilla del Che, pues, cuando retomó contacto con El Che en Ñancahuazú el 1ro. De enero de 1967, recibió ese día la  clarísima misión que luego de conducir hasta Ñancahuazú o Camiri a personas argentinas proclives a la lucha armada a quienes El Che los había conocido en Cuba, debía retornar a la ciudad de La Paz, para cumplir la crucial misión de constituirse el principal nexo entre la guerrilla y la red urbana. Tania no lo entendió de ese modo. A finales de febrero por tercera vez arribó a Ñancahuazú conduciendo a Debray y Bustos y permaneció con éstos aguardando el arribo del Che que con el grueso de sus hombres se había dirigido a reconocer la zona de Río Grande. Lo esperó desde el 2 de marzo hasta el 17 marzo. El pasado 11 de marzo, las tropas militares ya habían ocupado Casa de Calamina, única puerta de entrada y salida para los guerrilleros al mundo exterior. Pocos días después – el 23 de marzo – se produjo el primer combate contra el ejército y desde ese momento se precipitaron los acontecimientos y Tania, lo mismo que Debray y Bustos, ya no pudieron evadirse de la zona de operaciones.

En el mes de julio de 1966, fue Coco Peredo quien eligió el área de los campamentos. Para este propósito compró Casa de Calamina  y monte adentro eligió el sitio donde procedió a instalar el primer campamento (Central). No se percató que esa área estaba servida únicamente  de sola entrada y salida al mismo tiempo y que más temprano que tarde, sería herméticamente bloqueada por el ejército.

En última instancia, no fue responsabilidad de Coco Peredo el haber elegido pésimamente como zona de operaciones, a esa ratonera, además casi desértica políticamente y sin recursos locales para sobrevivir. La responsabilidad, FUE DE SU COMANDANTE.

Es responsabilidad de todo comandante – sea de un ejército regular o irregular –  realizar personalmente – muy a pesar de su delegación a uno o más  subalternos – un análisis exhaustivo de su futuro terreno de lucha, de sus posibilidades y limitaciones de todo orden, incluido el factor político, más todavía si una lucha guerrillera, es ante todo una lucha política antes que militar.

El Comandante  Che Guevara, a quien, muchos lo elevan erróneamente a la categoría de estratega militar, se equivocó de punta a cabo en su concepción política y militar para capturar el poder del Estado boliviano y/o el de la Argentina. Su tozudez, tan característico de su personalidad no le permitió asimilar como experiencia, el fracaso de la guerrilla en la selva argentina, del Ejército Guerrillero del Pueblo (EGP), el año 1964. Repitió en Bolivia su tesis de la viabilidad del foco guerrillero como método seguro para derrotar a un ejército regular como paso previo a la captura del poder total.

Tania – la fugaz amante del General René Barrientos Ortuño -, fue otra de las víctimas de su error. Antes de morir en la emboscada de Vado del yeso aquel 31 de agosto de 1967, atravesó por los más terribles sufrimientos físicos y morales que ninguna mujer desearía experimentar.

A pesar de haber sido enemiga de mi ejército, siento una honda pena por el martirio extremo en el que se vio sumida por espacio de seis largos meses.  La última vez que durmió entre sábanas, fue en la ciudad de Sucre, el 1ro. de marzo de 1967.

GUERRILLAS DEL CHE: Las muertes del Loro y un “sacerdote”

(Extracto del libro próximo a publicarse: LA CAMPAÑA MILITAR CONTRA EL CHE GUEVARA EN BOLIVIA)

Jorge Vásquez Viaña, alias El Loro  era hijo del  escritor cruceño Humberto Vásquez Machicado y hermano del enlace de la red urbana guerrillera, Humberto.

Al descubrirse su participación en la organización guerrillera del Che Guevara, junto a otros fue expulsado del Partido Comunista de Bolivia. Ya el año 1963, fungió como propietario de una hacienda aledaña al Río Emborozú – Bermejo, ubicada en la frontera con la Argentina, donde el argentino Jorge Ricardo Masetti montó un campamento de entrenamiento guerrillero.

El 22 de abril de 1967 y como consecuencia del sorpresivo ataque de una patrulla militar a la banda del Che en Caripote (próximo a Muyupampa), el Loro se extravió de este grupo. Cinco días más tarde pareció en Taperillas y por la espalda mató a un sargento y un soldado cuando éstos se dirigían a su campamento. Posteriormente, en su propósito de reintegrarse a su banda capturó a un campesino a quien desvistió y permaneció oculto encaramado en un árbol. Su presencia en la zona corrió como reguero de pólvora y fue el propio Corregidor de la zona acompañado por otros campesinos y guiados por perros, que lo localizaron. Uno de ellos le disparó logrando herirlo.

Era el 29 de abril cuando el Loro fue evacuado al hospital de Camiri donde un agente de la CIA – con el pseudónimo de Antonio González –  de nacionalidad cubana,  haciéndose pasar por un enviado de Fidel Castro le arrancó cierta valiosa información; en realidad fue una confirmación sobre  la presencia del Che Guevara en la selva boliviana (el francés Debray y el Argentino Bustos ocho días antes; es decir, el mismo día de su captura, ya habían informado a sus captores y también al agente de la CIA, que el Che comandaba el grupo de guerrilleros “del norte”).

El 30 de abril, la Sección II (Inteligencia) del Comando de la 4ta. División  elevó el siguiente parte al Comando de Ejército:

“Horas 17:30 día ayer capturóse guerrillero Jorge Vázquez Viaña con herida proyectil sin salida muslo derecho. Mismo elemento fue quien dio baja Sgto. Guillermo Torres y Sldo. Miguel Espada. Domicilio Av. Iturralde No. 1277. Hijo de Elva Viaña, teléfono No. 23848. Estudiante. Rocha”. 

El escalón superior, receptor de este cifrado, en su proveído instruyó que se diera respuesta de este modo:

“Tomar nota y de acuerdo mis  instrucciones especiales, ordenar aplicar procedimiento acordado en estos casos”.

Como la captura de El Loro trascendió al público externo, alguna organización guerrillera uruguaya destacó  de inmediato hasta Camiri a un número indeterminado de personas con la misión de rescatar al Loro.

En esos días en que Jorge Vásquez convalecía en el  Hospital Militar de Camiri, un monje con tonsura y  sotana negra circulaba por las calles de esa pequeña población.

A la población camireña, a la sazón profundamente religiosa, no le era extraño ver por las calles a sacerdotes. Sin embargo, al Jefe de Estado Mayor del Comando de la 4ta. División, un detalle imperceptible (para otros),  en el perfíl del “padrecito”, le llamó profundamente la atención. El sacerdote que acababa  de cruzar por la plaza principal de Camiri tenía parte de su cabeza rapada. En el acto, el oficial ordenó que se lo convocara a su oficina. El interrogatorio, en principio muy cortés, se refirió a su origen y las razones de su residencia en esa localidad. Minutos más tarde, el cura con tonsura, pocos pudo resistir a las preguntas que sobre la carrera sacerdotal le formulaba el oficial. Para salir de toda duda, el militar le pidió conversar en el idioma latín y el religioso  no pudo ni decir ni “hola” en esa lengua ya extinguida. 

Resultó que el militar, antes de abrazar la carrera de las armas probó ser sacerdote en un seminario donde estuvo encerrado durante tres años estudiando esa doctrina y como parte de ella la lengua litúrgica, que el falso cura de procedencia uruguaya  desconocía por completo.

Probablemente estedfesconocido uruguayo hubiese pasado desapercibido y hasta logrado su objetivo de rescatar al Loro si no se hubiera rapado parte de su cabeza. El oficial, ex – seminarista, se dio cuenta que la tonsura usada por el falso clérigo tenía una dimensión que no guardaba relación con el habitual tamaño utilizado por los curas católicos, además que casi ningún sacerdote católico usaba ya, dicha distinción.

Cabe aclarar que la tonsura en el uso católico es un círculo afeitado en la coronilla y que servía para distinguir a los clérigos,de los laicos. La tonsura romana predominaba sobre las dos otras formas (escocesa y griega) y permaneció vigente hasta 1972, fecha en la cual Pablo VI, en su Carta apostólica estableció que “En adelante no se confiere ya la Primera Tonsura“.

El uruguayo, cuyo nombre y apellidos  y filiación subversiva no se encuentran registrados en los archivos militares, fue conminado a confesar sus intenciones y  delatar a sus acompañantes, quienes, al constatar que su compañero ingresó a edificio militar para no salir más, huyeron con rumbo desconocido.

Obtenidas las confesiones de El Loro y el “sacerdote”, ambos fueron maniatados y embarcados en un helicóptero para ser arrojados vivos a la selva.

Sobre este hecho, el 16 de mayo, la Sección I (Personal), del Comando de la 4ta. División elevó su parte el Comando General del Ejército  con el siguiente tenor:

“Ganado fino intentó huir. Dióse fin”.

 Sin embargo, el 27 de mayo, el comando divisionario, para justificar las causas de la desaparición del Loro,  informó a la superioridad con este radiograma:

“Jorge Vázquez Viaña, burlando la vigilancia de la guardia y en cooperación con elementos comunistas logró fugar hacia el Paraguay”.

El año 1997 por segunda vez visité el pueblo de Lagunillas – paso obligado para ingresar a Ñancahuazú.  Allí, alguien me comentó que durante las guerrillas y cerca de esa población, apareció incrustada en las ramas de un árbol, la sotana de un cura. En torno a esta prenda se tejió la leyenda que le perteneció a un sacerdote que durante la época de la guerrilla del Che Guevara fue arrojado vivo desde un helicóptero.  A la postre, comprobé que tal leyenda resultó ser cierta.